SER AGRADECIDO CONDUCE A LA PAZ

Ser agradecido conduce a la paz. Las personas agradecidas, son capaces de ver más allá de las apariencias. Las dificultades, se convierten en oportunidades. Ser agradecido empieza por ver los corazones de otras personas, aunque ellas no se los vean a sí mismos.

Ser agradecido es darle valor a todo lo bueno que hay en tu vida. Respirar, sentir el latido de tu corazón, tener la oportunidad de recuperarte y renovar fuerzas cuando estás cansado. Poder tener agua caliente directa en casa para recibir una ducha renovadora. Tener la oportunidad de estudiar, leer, aprender. El sol, la lluvia, el mar…

Hay personas que no tienen una vida fácil, porque nacen en un contexto familiar y social muy nefasto. Esas personas, supervivientes, si es este tu caso, no dan por supuesto el amor de sus padres. Aprenden a centrarse en lo que les da valor por sí mismos. Formación, lectura, estudios, su interior, su espiritualidad, su fe, Dios. Si te centras en tu interior, verás que aún en las dificultades de la vida estás habitado de bondad, de fuerza, de amor.

Más allá de sentirte destrozado/a, emerge una fuerza en ti. Esa capacidad de superación, de sacar fuerza en la flaqueza. Aprende a valorar eso que a ojos de muchos pasa desapercibido.

 La fuerza interior, te conducirá directamente a vivir por ti mismo y a valorar cualquier gesto de bondad que recibas de otras personas. Quizá no sean tu familia, pero cada palabra, cada sonrisa verdadera te dará esperanza. Si valoras las cosas pequeñas de cada día, estarás construyendo sobre roca, y tendrás vida, serás feliz en cualquier tempestad de la vida.

Empezar un camino hacia tu interior

En realidad ya has comenzado. ¡Si! Hay muchas ocasiones en las que sin darte cuenta has experimentado la calma, la alegría, la amistad, el calor del hogar, la maravilla de la naturaleza. En esas ocasiones experimentas positividad y vida dentro de ti. Eso alimenta el alma o el corazón, como prefieras llamarlo.

Todos los seres humanos, cuando estamos rodeados de personas positivas y amorosas, y en entornos armoniosos, experimentamos el gusto por vivir y vivir con los demás.

Esas experiencias de habitar nuestro interior conectados con los demás y la vida, podemos provocarlos. Es decir, hacer que se produzcan con frecuencia en nuestro corazón. Hay muchos caminos para conectar con el interior. En esta ocasión te propongo realizar un mandala.

Mandala es una palabra que en sánscrito significa círculo sagrado y son utilizados para meditar. Es un símbolo circular que conduce hacia la atención concentrada. Al observarlos y al realizarlos, inspiran armonía y pueden ayudarnos a conseguir sensación de calma, de unidad de nuestra mente con nuestro corazón.

Estas experiencias únicas, forman parte de la espiritualidad y dan lugar a las religiones como el Hinduísmo, el Budismo, Confusionismo y Taoísmo.

La religión Cristiana considera la interioridad, el silencio, el contacto con la naturaleza, la oración, las celebraciones como medio para alimentar el alma y el corazón pero porque ayuda a ponerse en contacto con Dios conectar con el corazón. Las religiones monoteístas son religiones de Revelación, de encuentro con Dios que es un Ser personal y no solo un momento de paz. Los momentos de paz pueden ayudar, pero hay más medios. Las propias experiencias de la vida, las relaciones con otras personas pueden ser un camino para conocerlo. Cada persona hace su propio camino. Te invito a recorrer tu interior y a dejarte sorprender por lo que habita tu corazón.

Actividad para interiorizar

  1. Realiza un Mandala inspirándote en tu color favorito o el lugar de la naturaleza en el que alguna vez has experimentado calma o paz. Juega con los colores, que sean armoniosos, que en su conjunto creen armonía. Deja que fluya el color y deja que tu mente no piense tanto.
  2. Cuando termines, ponle un nombre a tu dibujo y lo firmas.
  3. ¿Por qué le has puesto ese nombre?
  4. Busca el significado de los colores que has utilizado. ¿Están relacionados con lo que has experimentos mientras coloreabas?
  5. ¿Qué dificultades has experimentado para dibujar un mandala? Esas dificultades pueden venir porque intentas hacer algo perfecto, o porque experimentas inseguridad, falta de confianza en ti…Atreveté, confía en tu intuición, no lo pienses demasiado. Vence los miedos.